Es una plataforma que permite comprender detalladamente qué ocurre durante la interacción real de los usuarios con la inteligencia artificial y las aplicaciones modernas. Su objetivo principal no es bloquear de inicio, sino realizar un descubrimiento continuo para obtener contexto sobre las acciones dentro de la sesión, como consultas (prompts), respuestas, cargas, descargas y copiado de contenidos.
Bajo el principio de que “no se puede proteger aquello que no se puede ver”, RedAccess expone el Shadow AI (herramientas no autorizadas o evaluadas por la organización) para proporcionar la información necesaria que permita definir una postura de seguridad proporcional al riesgo.